En los momentos actuales, tendemos a utilizar remedios muy costosos y complicados para encontrar un bienestar o cura a nuestras enfermedades. Sin embargo, solemos obviar que hay mecanismos internos propios de cada individuo, que en innumerables ocasiones, pueden mejorar muchas dolencias de las que ahora padecemos. Dentro de estos mecanismos se encuentra LA RESPIRACIÓN.

“CONECTAR CON LA RESPIRACIÓN”

Aquí tienes una sencilla práctica de la cual puedes sacar mucho partido si la realizas de forma continuada.

Siéntate en el borde de una silla de forma cómoda pero activando la atención. Intenta mantener la espalda recta, los pies apoyados en el suelo separando las piernas a la anchura de las caderas, en silencio y observa tu respiración. También lo puedes realizar sentándote en el suelo. No intentes cambiar nada, solo observa el movimiento que se produce y deja que tu cuerpo haga todo sin intervención de tu mente. Puede que vaya cambiando tu respiración a medida que avance el ejercicio y tu cuerpo de relaje. Es posible que entres en un estado más profundo de bienestar o que por el contrario se dispare tu nivel de ansiedad. En el primer caso, sigue la práctica tal como lo estás realizando, sin embargo, si aparece ansiedad será difícil que puedas mantener este ejercicio, hay que buscar otra forma para llegar a hacerlo con agrado. Para ello, te recomendaría primero una toma de conciencia sobre esta señal (la ansiedad) que tu organismo está mostrando. Es un buen momento para poder repensar sobre ello. Si has podido conectar con lo que te genera la ansiedad ¡fenomenal! En caso contrario, déjalo para otro momento y disponte hacer un ejercicio activo (correr, saltar, bailar) con el fin de quemar la adrenalina acumulada en tus músculos y al final realiza el ejercicio de la respiración. Solo así será más cómodo, fácil y agradable de practicar.

El ejercicio respiratorio se realiza unos 10 minutos al principio, ampliando poco a poco el tiempo según tu disponibilidad. Lo más importante es la práctica continuada.

Tu capacidad respiratoria se irá regulando conforme aparezca la relajación, mejorando el intercambio de gases a nivel celular, la eliminación de

deshechos, la capacidad de mantener la atención. Además es un buen ejercicio para controlar tu ansiedad, masajear los órganos internos y reconstruir los daños producidos por el estrés continuo.

¿Te ayudo? (+34) 609878957

Pide cita

Nombre (requerido)

Correo electrónico (requerido)

Teléfono

Mensaje

Introduzca el código:captcha