Respeto
Vamos a cambiar de tercio y tocar un poco nuestro corazoncito versus ideas preconcebidas
Qué tal tener un pequeño espacio para reflexionar cómo me afecta esto del género
¿Crees que has roto con algún estereotipo?
A lo largo del tiempo hemos podido observar, vivir, sentir y sufrir cómo los roles de género creaban un marco muy estricto de identificación. Se definieron ciertos valores de fuerza, dureza y protección, identificándolos con lo masculino, solo para hombres. Mientras que otros valores de sensibilidad, cuidado y labilidad emocional como femeninos, ideales para mujeres. Formas de comportamiento totalmente opuestas e inmutables. De manera que, si un sexo u otro se atrevía a manifestarse con actitudes que no están en el marco de su rol de género, solía ser mal mirado por la sociedad. Incluso tachado de estar mal formado, es decir, que algo le sobra o le falta. “No es lo bastante hombre” “Es una marimacho”
Con ello se indujo a ciertas personas, a comportarse de un modo que puede no tener nada que ver con su verdadera identidad. En muchos casos sin darse si quiera la oportunidad de explorar sus sentimientos, sino amoldándolos a las exigencias de un sistema sociocultural patriarcal. Lo que puede conllevar un elevado estado de tensión al ocultar sus verdaderos sentimientos, temor a manifestarse de forma distinta a lo que se espera de él o de ella y el miedo a ser diferentes
Como todo lo que se instaura por generaciones, es difícil introducir cambios en ideas estereotipadas que permitan flexibilizar nuestros conceptos de lo que debe ser un hombre o una mujer. Tan fuerte es la reacción social a los cambios, que se lleva a comportamientos extremos: los que ni siquiera se ven identificados con un género, a los que defienden la postura más rígida del patriarcado como vemos ahora con las “tradwifes”
Pero sin irnos tan a los extremos, existen personas que no quieren ajustarse a esos marcos. Sienten la necesidad de romperlos para hacerlos más amplios sin con ello tener que perder la identidad de género. Permitiéndose por ejemplo llorar si algo le ha conmovido o cuidar del bebé y la casa siendo un hombre, sin sentir menoscabada su masculinidad. O decidir no tener hijos, darlo todo por escalar en el trabajo o desarrollar su potencial muscular sin que por ello pierda un ápice de feminidad como mujer
Todavía hay mucho por hacer para mostrar esos comportamientos con libertad. Si cada mañana te levantas realizando actividades que no quieres y temes sentirte criticado si decides hacer algo diferente a lo que se espera de ti, seguramente la ansiedad formará parte de tu cotidianidad. Tus niveles de cortisol se elevarán. Mantendrás tu organismo con niveles de estrés constantes y crónicos, generando una situación de tensión excesiva que tarde o temprano te llevará a enfermar. Nuestro cuerpo no tiene previsto, que de forma saludable corramos delante de un león 24 horas del día, es decir, suframos estrés por un tiempo largo. Estamos preparados para situaciones de estrés puntuales, en las que ponemos todo el cuerpo en acción y tensión para ser eficaces y enfrentarnos, o salir corriendo. Este estrés agudo genera que cierto tipo de células mueran y otras se fatiguen, por lo que es indispensable el tiempo de reparación y descanso con el que reconstruir lo que de forma natural se ha dañado. En el caso de que no se produzca este espacio de relajación, será como mantener el motor de un coche constantemente revolucionado ¿Qué ocurrirá? Que nos durará menos. Pues a nosotros nos pasará lo mismo, envejeceremos antes. Nuestras células no podrán mantener el nivel de energía requerido, ni podrán repararse o construir de forma adecuada nuevos tejidos, generándose un caos y una muerte celular precipitada. Estas características, nos estarían hablando de el principio de muchas enfermedades comunes como tensión arterial elevada, insomnio, apetito voraz, incluso del cáncer
Como podrás observar, merece la pena indagar en profundidad sobre estos comportamientos e intentar averiguar cuales son los que más satisfacción darían en tu vida cotidiana, los que fueran más acordes con tu sentir y te vieses mejor identificada. Vive tu existencia de tal forma que al final no hayan quedado demasiadas cosas por explorar
¿Te gustaría descubrir de forma más íntima quién eres y quién te gustaría ser?
Te aseguro que con este proceso rejuvenecerás, a la vez que tu energía y vitalidad se disparará al darle a tu sistema nervioso el ritmo de acción, relajación que necesita
Te acompaño on line
Individual
En grupo
¡Tú decides!
