Que tus músculos sean tu medicina
No lo digo yo
Lo afirman dos investigadores Kevin Contrepois y Bente Klarlund Pedersen, Universidad de Stanford y de Copenhague respectivamente. Cada uno con su estudio por separado, pero llegando a conclusiones similares <<El ejercicio es medicina>>
Hasta 26 enfermedades crónicas como, la depresión, el estrés, la demencia, la esclerosis múltiple, la obesidad, síndrome metabólico, hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca, EPOC, asma, fibrosis quística, artrosis, osteoporosis, artritis reumatoide… Todas mejoraron con la incorporación de ejercicios.

En pacientes con fibromialgia según las últimas investigaciones, se ha puesto en evidencia que sus mitocondrias musculares* son incapaces de producir energía de una manera eficiente, sumiéndoles en un estado de cansancio crónico y dolor generalizado. Pues entre todos los tratamientos que se utilizaron en un estudio multidisciplinar (fármacos, compleja aparatología para el dolor, herbáceos), aunque te sorprenda, el que mejor resultado dio fue la incorporación de ejercicio físico en su rutina diaria. Siempre que este esté bien dirigido y adecuado de forma personalizada.
Mejorar la función del cuerpo haciendo ejercicio, no quiere decir que te pongas solo a andar. Puede que caminar lo contabilices como una forma de hacer deporte y no como la forma natural que tienes para desplazarte. Andar es moverse, una actividad necesaria e imprescindible, pero tu cuerpo necesita poner en acción muchos más músculos que los que utilizas para caminar. Nuestros ancestros tenían la capacidad de trepar, correr, luchar, trotar, empujar, levantar y lanzar objetos, saltar. Dependían de sus cuerpos para sobrevivir. Este desarrollo corporal les permitió vivir lo suficiente y reproducirse. De lo contrario, se habrían extinguido y ninguno de nosotros estaríamos aquí. Los que tenían cuerpos más funcionales, vivieron más y tuvieron más oportunidades de fecundar, aportando genes de mejor calidad, sobrevivían los más fuertes.

Nuestros genes son esos mismos, por lo tanto, necesitamos desarrollar las mismas cualidades para mantenernos saludables, de lo contrario, puede que no nos muramos, gracias a un montón de medicamentos del siglo XXI que te mantendrán con vida. Eso sí ¿qué calidad tendrás en los últimos 30 años? Estamos hechos para desarrollar unos brazos fuertes, unas manos que sostengan peso, una espalda que empuje y ejerza tracción, músculos para mantenerte ágil, flexible y erecto en contra de la gravedad. Sin el desarrollo de estas capacidades, nuestra salud se resiente, envejecemos antes y sufrimos durante demasiados años antes de morir
Probablemente piensas que te vas hacer daño si realizas ejercicios que requieren fuerza, dinamismo, flexibilidad. Pues esta idea, es un concepto que tomó auge a partir de la Revolución industrial. El sedentarismo era un privilegio de las clases altas y solo los trabajadores tenían que hacer grandes esfuerzos con su cuerpo. Esto llevó a la idea entre los que más dinero tenían, de que el ejercicio intenso era peligroso, por lo que temían que sus hijos se lesionasen en las competiciones, impidiendo su participación en las famosas regatas de Oxford. En el primer tercio del siglo XX un estudio empezó a mostrar que estaban equivocados. Se analizó la mortalidad de hombres que habían participado en competiciones de remo durante sus años universitarios y se descubrió que habían sobrevivido más que el resto de sus compañeros. Se siguió investigando sobre cómo impactaba la falta de ejercicio en la mala salud de la población, e intentaron que en las instituciones públicas se incorporase el ejercicio como elemento indispensable y preventivo de multitud de enfermedades, pero no hicieron caso ¿Qué pasa, no nos quieren fuertes? ¿Estar saludables no genera dinero? Tanto caló el mensaje en la población que incluso hoy, se sigue percibiendo el ejercicio de fuerza como peligroso.
Un siglo después, seguimos sin darle la importancia que se merece. En las empresas se cree que rinden sus trabajadores más si no se levantan de la silla o simplemente caminan a por un café ¡error! Pero si les comentas a los trabajadores que cada hora hagan unas sentadillas o cualquier ejercicio que implique fuerza, se ríen solo de pensarlo ¡menuda en vergüenza! Algunos se preocupan más del sudor que les va a provocar el esfuerzo, que en eliminar sus dolores de lumbares, cervicales, de cabeza o levantar esos estados de ánimo que les impide progresar. Aquí tienes algunos ejemplos de ejercicios para hacer en la oficina https://pilarperezroldan.com/disenados-para-el-movimiento/ Esta situación no solo podemos percibirlas en los adultos, las escuelas obligan a los niños a concentrarse clase tras clase sin darles lo que su organismo demanda: trepar un árbol, saltar a la cuerda, correr, lanzar y recibir una pelota. Nos creemos que con un pequeño descanso a media mañana ya tienen suficiente. ¡Claro, así no rinden! Sus músculos se atrofian para adaptarse a estar sentados y ya desde jóvenes se va creando una dificultad de utilizar la energía en el músculo. Es lo que denominamos resistencia a la insulina. Nos hemos quedado varados, a pesar de la evidencia científica que nos demuestra, una y otra vez, el gran daño que se produce en nuestro organismo cuando la musculatura es débil.

Nos preocupa la obesidad infantil, el cáncer, las enfermedades metabólicas como la diabetes, el síndrome metabólico o todo tipo de enfermedades cardiovasculares de las que mueren muchísimas personas. Si esta preocupación es real, está en nuestro ADN cambiarlo. Se sabe ya, que el mejor activador metabólico, sin duda, es el ejercicio. Así lo demuestra un equipo de investigadores de la Universidad de Standfor (EEUU) dirigido por el genetista Michael Snyder. Cuando hablamos de activación del metabolismo, no solo es para perder peso. Todo tu cuerpo necesita de una buena función metabólica para mantener la salud en buen estado. Aquí podrás obtener más herramientas para actuar sobre tu metabolismo https://pilarperezroldan.com/no-bajes-calorias-sube-el-termostato/
Una de las cosas más importantes de saber, es que el músculo se comporta como un órgano endocrino, capaz de liberar una serie de moléculas llamadas mioquínas. Estas actúan como hormonas, son capaces de regular diferentes tejidos y órganos del cuerpo, protegiendo la función mitocondrial. Así aumentará la flexibilidad metabólica, mejorando, la oxidación de la grasa, la resistencia a la insulina y actuarán evitando el crecimiento de células tumorales
Es tan importante tener masa muscular, que es un signo de mejor salud tener algo de sobrepeso con buena masa muscular, que ser una persona delgada sedentaria y con poca musculatura.
¿Para qué te cuento todo esto?
Mira, me gustaría que reflexionases y te vieses disfrutando de un cuerpo funcional por mucho tiempo. Es decir, que quieras agacharte, tumbarte, correr, saltar o lanzar la pelota cuando juegues con tu hijo, tu nieta o tu perro. Que puedas disfrutar de la energía y el estado de ánimo que te aporta sentirte vital. ¿Sentirás lo mismo si te sientas en un banco mientras ellos juegan? Más información sobre el envejecimiento https://pilarperezroldan.com/como-quieres-envejecer-tienes-el-timon-hacia-donde-lo-llevas/

Te deseo una buena vida